MORRIGAN CONNOLLY.

Everybody gets nervous when I pick up a weapon, possibly because I apparently look too gleeful when I’m armed. I get a crazy look in my eyes.

── ﹙☬﹚

DATABASE:

── Nombre completo: Morrigan Duane Connolly.
── Raza: Humana.
── Género: mujer.

── Fecha de nacimiento: 31 de Diciembre de 1984.
── Edad: 34 años.
── Grupo sanguíneo: A+.

── Medidas : 91-63-94.
── Tamaño: 1.66 m.
── Peso: 61 Kg.

── Lugar de nacimiento: Ashford, Condado de Wicklow, Irlanda.
── Nacionalidad: Irlandesa-Estadounidense.
── Lugar de residencia actual: Nueva York / Gotham.

── M.D.C.

──𝙄𝙣𝙝𝙖𝙡𝙖 𝙮 𝙚𝙭𝙝𝙖𝙡𝙖──

La primera imagen que se le viene a la mente a Morrigan es la de su progenitora; Anne Connolly, antes de apellido Elliot, mientras aquella gira como sólo una bailarina de ballet podría hacer: precisa, elegante y sobre su propio eje, difiriendo la escena el que la misma lleve sujeta entre sus brazos a una niña de seis años que se une a la risas de su madre como una infante que lo único que sabe hacer, es ser feliz.

Y ciertamente lo fue, al menos durante una década más.

──𝙄𝙣𝙝𝙖𝙡𝙖 𝙥𝙧𝙤𝙛𝙪𝙣𝙙𝙖𝙢𝙚𝙣𝙩𝙚; 𝙫𝙤𝙡𝙫𝙞𝙤́ 𝙖 𝙤𝙧𝙙𝙚𝙣𝙖𝙧𝙨𝙚.

Originaria de Irlanda, Morrigan nació en la localidad de Ashford, cerca de la costa del mar. Frederick, su padre, era un prestigioso abogado que ejerció con gran provecho su profesión hasta volverse defensor del empresario y magnate, Bruce Wayne.

𝘼 𝙘𝙞𝙚𝙣𝙘𝙞𝙖 𝙘𝙞𝙚𝙧𝙩𝙖 𝙨𝙖𝙗𝙞́𝙖 𝙦𝙪𝙚 𝙣𝙤 𝙥𝙤𝙙𝙧𝙞́𝙖 𝙢𝙤𝙫𝙚𝙧𝙨𝙚 𝙝𝙖𝙨𝙩𝙖 𝙥𝙖𝙨𝙖𝙙𝙤𝙨 𝙪𝙣 𝙥𝙖𝙧 𝙙𝙚 𝙢𝙞𝙣𝙪𝙩𝙤𝙨, 𝙥𝙤𝙧 𝙡𝙤 𝙦𝙪𝙚 𝙨𝙚 𝙘𝙤𝙣𝙘𝙚𝙣𝙩𝙧𝙤́ 𝙚𝙣 𝙨𝙪 𝙧𝙚𝙨𝙥𝙞𝙧𝙖𝙘𝙞𝙤́𝙣.

𝙀𝙭𝙝𝙖𝙡𝙖──

Como era de esperar, aquello derivó que muchos cambios fueran resueltos en la unidad familiar de la, en su momento, niña. Pues si bien Frederick esperaba que su esposa e hija le acompañaran a Gotham, Anne se opuso a la idea de inmediato; considerando no sólo que quería que Morrigan creciera y se formara en su ciudad natal, sino que tenía lo que ella creía era un mal presentimiento con su propio esposo y el trabajo obtenido.

Cabe destacar que Frederick Connolly no obtuvo el mismo de la nada; su padre había sido un fiel amigo de Thomas Wayne y siguiendo la tradición, aquél lo fue también de su único hijo, Bruce. Así que cuando Bruce se estableció en Gotham después de viajar por el mundo, contactó a Frederick y le pidió que se uniera para defender lo que más le importaba al justiciero aparte del bien común: sus propios intereses.

No obstante, y siguiendo lo preestablecido, el padre de la menor no tardó en viajar después de despedirse de su familia, y la mujer se fue apagando poco a poco.

──𝙇𝙖 𝙨𝙞𝙜𝙪𝙞𝙚𝙣𝙩𝙚 𝙞𝙣𝙝𝙖𝙡𝙖𝙘𝙞𝙤́𝙣 𝙙𝙚 𝙈𝙤𝙧𝙧𝙞𝙜𝙖𝙣 𝙥𝙪𝙨𝙤 𝙖 𝙥𝙧𝙪𝙚𝙗𝙖 𝙨𝙪 𝙨𝙪𝙥𝙤𝙨𝙞𝙘𝙞𝙤́𝙣 𝙙𝙚 𝙦𝙪𝙚 𝙣𝙤 𝙝𝙖𝙗𝙞́𝙖 𝙣𝙖𝙙𝙖 𝙢𝙖́𝙨 𝙥𝙖𝙧𝙖 𝙤𝙡𝙚𝙧 𝙦𝙪𝙚 𝙨𝙖́𝙗𝙖𝙣𝙖𝙨 𝙛𝙧𝙚𝙨𝙘𝙖𝙨, 𝙖𝙞𝙧𝙚 𝙛𝙞𝙡𝙩𝙧𝙖𝙙𝙤 𝙮 𝙚𝙡 𝙡𝙞𝙜𝙚𝙧𝙤 𝙖𝙡𝙢𝙞𝙯𝙘𝙡𝙚 𝙙𝙚 𝙨𝙪 𝙥𝙧𝙤𝙥𝙞𝙤 𝙨𝙪𝙙𝙤𝙧.

𝙎𝙤𝙡𝙤 𝙙𝙚 𝙚𝙡𝙡𝙖.
𝙎𝙪𝙨 𝙥𝙧𝙤𝙥𝙞𝙤𝙨 𝙨𝙚𝙣𝙩𝙞𝙙𝙤𝙨 𝙚𝙨𝙩𝙖𝙗𝙖𝙣 𝙖𝙘𝙩𝙞𝙫𝙖́𝙣𝙙𝙤𝙨𝙚.

Con el transcurso del tiempo, Anne vivió por y para su hija; proveyendo a la misma de su más inmenso amor mientras crecía y volviendo a la vida cada vez que su esposo la visitaba, año tras año. Morrigan, por su parte, y entrando en la adolescencia, ingresó a estudiar en el colegio de la Santa e Indivisible Trinidad, cerca de Dublín. Allí aprendió varios idiomas, se convirtió en una joven y experta jinete, y se implicó en la ciencia, poco a poco, hasta convertirse en su mayor pasión hasta el momento.

𝙀𝙭𝙝𝙖𝙡𝙖──

La verdadera fatalidad llega después de su decimocuarto cumpleaños. El mismo Bruce es quien se presenta en la residencia de los Connolly y promueve lo que sería la peor noticia para ambas mujeres; y para ser realistas, Morrigan no puede recordar mucho en el momento dado, sólo que represalias habían sido tomadas y Frederick cayó como víctima de una batalla entre el bien y el mal.

Su profesión, tal vez, lo había llevado hasta eso; a hacerse con enemigos inescrupulosos, dispuestos a todo con un único fin: destruir tanto a Bruce Wayne como a Batman.

El paralelismo siendo identificado sólo por los más eficaces, sin duda alguna el abogado siendo participe de aquél secreto tan bien guardado para los más leales, pero no así afortunados.

──𝘾𝙤𝙣 𝙡𝙖 𝙘𝙖𝙗𝙚𝙯𝙖 𝙖𝙥𝙤𝙮𝙖𝙙𝙖 𝙨𝙤𝙗𝙧𝙚 𝙡𝙖 𝙖𝙡𝙢𝙤𝙝𝙖𝙙𝙖, 𝙈𝙤𝙧𝙧𝙞𝙜𝙖𝙣 𝙥𝙪𝙙𝙤 𝙖𝙗𝙧𝙞𝙧 𝙡𝙤𝙨 𝙤𝙟𝙤𝙨 𝙥𝙤𝙧 𝙥𝙧𝙞𝙢𝙚𝙧𝙖 𝙫𝙚𝙯 𝙙𝙚𝙨𝙥𝙪𝙚́𝙨 𝙙𝙚 𝙙𝙞𝙚𝙯 𝙢𝙞𝙣𝙪𝙩𝙤𝙨 𝙙𝙚 𝙥𝙪𝙧𝙤 𝙩𝙚𝙧𝙧𝙤𝙧, 𝙮 𝙢𝙞𝙧𝙤́ 𝙖𝙡 𝙩𝙚𝙘𝙝𝙤. 𝙎𝙪 𝙩𝙚𝙘𝙝𝙤.

𝙀𝙡𝙡𝙖 𝙙𝙚𝙟𝙤́ 𝙦𝙪𝙚 𝙨𝙪𝙨 𝙤𝙟𝙤𝙨 𝙗𝙖𝙟𝙖𝙧𝙖𝙣 𝙝𝙖𝙘𝙞𝙖 𝙡𝙖 𝙥𝙖𝙧𝙚𝙙. 𝙎𝙪 𝙥𝙖𝙧𝙚𝙙.

𝙀𝙡 𝙙𝙚𝙨𝙥𝙚𝙧𝙩𝙖𝙙𝙤𝙧 𝙖𝙥𝙖𝙧𝙚𝙘𝙞𝙤́ 𝙖 𝙡𝙖 𝙫𝙞𝙨𝙩𝙖 𝙖 𝙘𝙤𝙣𝙩𝙞𝙣𝙪𝙖𝙘𝙞𝙤́𝙣. 𝙎𝙪 𝙙𝙚𝙨𝙥𝙚𝙧𝙩𝙖𝙙𝙤𝙧.

𝙁𝙚𝙘𝙝𝙖: 20 𝙙𝙚 𝙣𝙤𝙫𝙞𝙚𝙢𝙗𝙧𝙚.
𝙃𝙤𝙧𝙖: 4:17 𝙖𝙢.

𝙑𝙪𝙚𝙡𝙫𝙚 𝙖 𝙞𝙣𝙝𝙖𝙡𝙖𝙧──

Un antes y un después fue marcado en su vida desde entonces, pues la joven amada, despreocupada y amable, no volvería a ser la misma nunca más.

Anne, su madre, murió de una afección cardíaca un par de años más tarde, ¿producto del abatimiento y la desazón? Muy probablemente, aquella sólo se dio por vencida y Morrigan la odió, hasta cierto, punto por ello. Pronto se quedó huérfana y sola en el mundo, y para sumar más desgracia habría sido llevada a un instituto para menores si el multimillonario y Director General de Wayne Enterprise no se hubiera hecho cargo de ella, para su descontento y mayor disgusto.

Después de todo, había perdido a las dos personas que eran su mundo entero, no quería ser el acto de caridad de Wayne para expiar sus culpas por ser el causante de la muerte de su padre.

𝙀𝙭𝙝𝙖𝙡𝙖──

Pasarían años antes de la confianza que nunca tuvo hacia Bruce se gestara, el hombre nunca había sido fácil de tratar y todos sus pupilos eran la prueba viviente de ello, pero no por eso Morrigan caería en el patrón de la autodestrucción, era más inteligente que ello; que ellos. Sin embargo, los recuerdos siempre habían sido su Talón de Aquiles y la nostalgia su mayor debilidad, por lo que dejando la ciencia de lado, por el momento, decidió hacerse abogada también.

En primera instancia imperó su deseo de venganza y justicia, los hechos del asesinato de su padre nunca habían estado claros y ella cambiaría éso; mas no pudo evitar apasionarse en la contribución que le proveía el ayudar a las personas a través de su profesión y supo, que para bien o para mal, Wayne, Inc sería el mejor lugar, con acceso además, para lograrlo.

──𝘾𝙤𝙣 𝙚𝙡 𝙘𝙪𝙚𝙧𝙥𝙤 𝙮𝙖 𝙣𝙤 𝙥𝙖𝙧𝙖𝙡𝙞𝙯𝙖𝙙𝙤, 𝙨𝙪 𝙧𝙞𝙩𝙢𝙤 𝙘𝙖𝙧𝙙𝙞́𝙖𝙘𝙤 𝙚𝙨𝙩𝙖𝙗𝙖 𝙗𝙖𝙟𝙖𝙣𝙙𝙤, 𝙚𝙡 𝙫𝙤𝙡𝙪𝙢𝙚𝙣 𝙙𝙚 𝙪𝙣 𝙥𝙞𝙩𝙞𝙙𝙤 𝙘𝙤𝙣𝙨𝙩𝙖𝙣𝙩𝙚 𝙙𝙚𝙨𝙫𝙖𝙣𝙚𝙘𝙞𝙚́𝙣𝙙𝙤𝙨𝙚 𝙚𝙣 𝙨𝙪𝙨 𝙤𝙞́𝙙𝙤𝙨 𝙮 𝙘𝙤𝙣𝙫𝙞𝙧𝙩𝙞𝙚́𝙣𝙙𝙤𝙨𝙚 𝙚𝙣 𝙪𝙣 𝙨𝙞𝙢𝙥𝙡𝙚 𝙜𝙤𝙡𝙥𝙚𝙩𝙚𝙤 𝙙𝙚𝙣𝙩𝙧𝙤 𝙙𝙚 𝙨𝙪 𝙥𝙚𝙘𝙝𝙤.

𝙀𝙧𝙖 𝙝𝙤𝙧𝙖 𝙙𝙚 𝙡𝙚𝙫𝙖𝙣𝙩𝙖𝙧𝙨𝙚.

𝙐𝙣 𝙜𝙞𝙧𝙤 𝙮 𝙈𝙤𝙧𝙧𝙞𝙜𝙖𝙣 𝙚𝙨𝙩𝙖𝙗𝙖 𝙥𝙤𝙧 𝙘𝙤𝙢𝙥𝙡𝙚𝙩𝙤 𝙛𝙪𝙚𝙧𝙖 𝙙𝙚 𝙡𝙖 𝙘𝙖𝙢𝙖, 𝙙𝙚𝙨𝙣𝙪𝙙𝙖 𝙘𝙤𝙢𝙤 𝙚𝙡 𝙙𝙞́𝙖 𝙚𝙣 𝙦𝙪𝙚 𝙣𝙖𝙘𝙞𝙤́ 𝙮 𝙘𝙖𝙢𝙞𝙣𝙖𝙣𝙙𝙤 𝙥𝙚𝙣𝙤𝙨𝙖𝙢𝙚𝙣𝙩𝙚 𝙝𝙖𝙘𝙞𝙖 𝙡𝙖 𝙙𝙪𝙘𝙝𝙖.

𝙀𝙧𝙖 𝙪𝙣𝙖 𝙖𝙙𝙪𝙡𝙩𝙖, 𝙙𝙚𝙨𝙥𝙪𝙚́𝙨 𝙙𝙚 𝙩𝙤𝙙𝙤, 𝙮 𝙙𝙚𝙗𝙞́𝙖 𝙢𝙤𝙫𝙚𝙧 𝙚𝙡 𝙘𝙪𝙡𝙤 𝙮 𝙘𝙤𝙢𝙚𝙣𝙯𝙖𝙧 𝙖 𝙖𝙘𝙩𝙪𝙖𝙧 𝙘𝙤𝙢𝙤 𝙩𝙖𝙡, 𝙥𝙧𝙚𝙥𝙖𝙧𝙖́𝙣𝙙𝙤𝙨𝙚 𝙥𝙖𝙧𝙖 𝙚𝙡 𝙙𝙞́𝙖 𝙧𝙚𝙨𝙩𝙖𝙣𝙩𝙚.

𝙀𝙭𝙝𝙖𝙡𝙖 𝙙𝙚𝙨𝙥𝙖𝙘𝙞𝙤, 𝙪𝙣𝙖 𝙪́𝙡𝙩𝙞𝙢𝙖 𝙫𝙚𝙯──

──﹙☬﹚𝗠𝗼𝗿𝗿𝗶𝗴𝗮𝗻 obtiene por significado: ❛𝗚𝗿𝗮𝗻 𝗥𝗲𝗶𝗻𝗮❜ o ❛𝗥𝗲𝗶𝗻𝗮 𝗘𝘀𝗽𝗲𝗰𝘁𝗿𝗮𝗹.❜

──﹙☬﹚Morrigan es abogada corporativa y penalista.

──﹙☬﹚Ingresó a trabajar a Wayne Enterprises nada más graduarse, siendo la defensora más joven de la firma hasta el momento.

──﹙☬﹚En primera instancia, se estableció en una de las sucursales /subsidiarias/ de la Fundación Wayne ubicada en Nueva York, eso hasta que ella misma le pidió a Bruce mudarse a Gotham y trabajar desde la sede central.

Sabe que la única forma de encontrar a él/los asesinos de su padre es de ahí, y es lo que planea hacer.

──﹙☬﹚Padece de pesadillas y terrores nocturnos, lo que la lleva a mantener un mal habito del sueño.

──﹙☬﹚Morrigan conoce la identidad de Bruce como Batman.

──﹙☬﹚Odia volar, sin embargo obtuvo su licencia de piloto durante la universidad.

──﹙☬﹚Aún conserva la casa familiar en Irlanda, y sus recuerdos más felices los obtiene cada vez que puede viajar hacia allí.

──﹙☬﹚A Morrigan le encanta el whisky, pero odia en demasía el tequila. El café negro es su perdición, no obstante.

──﹙☬﹚Sus películas favoritas son Titanic y E.T.

──﹙☬﹚Se metió en una pelea poco después de enterarse que su padre había muerto, por lo que le quedó una marca en la ceja derecha que aún hoy es notable.

──﹙☬﹚Siente una profunda admiración por Wonder Woman y, de haber podido escoger, seguramente sería una Amazona.